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10 discos hechos en aislamiento social

Kevin Parker, Paul McCartney, Gustavo Cerati y más músicos grabaron sus discos encerrados.


Antes de la cuarentena a la que nos fuerza la pandemia del Covid-19, el aislamiento social ya era una práctica extendida entre músicos. Ya sea por querer centrar el disco en un contexto familiar íntimo, o buscar el máximo nivel posible de experimentación en solitario, artistas de todo el mundo vienen haciendo discos en la soledad, o con familiares, desde el comienzo de la música pop. A continuación una lista en orden cronológico con nuestras diez obras favoritas de este género.

Paul McCartney – McCartney

1970 – Apple
Loading video Si la primera parte de la vida artística de Paul McCartney había girado alrededor de su legendaria banda de cuatro integrantes, la segunda comenzó con un solo músico: él mismo. En este disco, que salió semanas antes que Let it Be, Paul grabó todos los instrumentos en su casa londinense de St. Johns Wood, en medio de los rumores cada vez más fuertes de la separación de The Beatles y el auge de la leyenda urbana sobre su propia muerte. El álbum oscila entre temas instrumentales (“Hot as Sun/Glasses”, “Valentine Day”), descartes de The Beatles (“Junk”, “Teddy Boy”) y declaraciones de amor hacia Linda McCartney (“Every Night”, “Maybe I’m Amazed”), con quien se había casado un año atrás, y su hija recién nacida, Mary, que aparece en el arte de tapa dentro de la campera de su padre en una foto tomada por Linda. Excepto por el himno en que se convirtió “Maybe I’m Amazed”, a la crítica no le pareció gran cosa, pero inauguró una de las carreras solistas más extensas y fructíferas de la música popular, que continúa hasta nuestros días.

Caetano Veloso – Araça Azul

1972 – Philips Loading video “Un disco para entendidos”, escribió Caetano Veloso en las notas interiores de Araçá Azul, el primer disco que grabó en Brasil después de volver del exilio londinense al que lo había obligado la dictadura militar inaugurada por Humberto Castelo Branco en 1964. El proceso de grabación en los estudios Eldorado de São Paulo fue extremadamente simple: “No dejaba pasar a nadie, estábamos solo yo y el ingeniero. Me grabé a mí mismo superponiendo voz, percusión, golpeándome el pecho, haciendo palmas, tocando el piano y la guitarra. El resultado me parece amateur”. Considerado en retrospectiva una de las obras fundamentales de la Música Popular Brasileira, el disco fue tan experimental que hasta el día de hoy se mantiene como uno de los álbumes con mayor índice de devoluciones. Evidentemente el público brasileño de entonces seguía fascinado con Caetano, uno de los mayores artistas del país, pero su faceta musical “aislada” le pareció demasiado experimental.

Paul McCartney – McCartney II

1980 – Parlaphone Loading video Parece que cada vez que Paul McCartney pasa por un momento traumático, compone un disco en su casa. Si en McCartney el detonante había sido la separación de The Beatles, en McCartney II, grabado diez años después, su encierro se debía al trauma que le había generado estar preso en Japón por tenencia de marihuana y a la sensación de disgregación de su grupo musical en los años 70, Wings. Grabado en sus granjas del este de Sussex y Escocia, Paul describió así, en una entrevista con el medio The Quietus, la génesis del disco: “Realmente estaba fascinado con estas nuevas cosas llamadas sintetizadores. Era tecnología nueva y quería ver de qué se trataba, intentarlo”. El resultado fueron suficientes canciones como para editar un disco doble, pero McCartney prefirió acortarlo y editar un disco solo, donde su libertad creativa es tal que los extremos son realmente distantes: desde la juguetona “Coming Up” que abre el disco con un riff de guitarra onda Talking Heads hasta la acústica e introspectiva “One Of These Days”, cuya letra anticipa un poco el espíritu del álbum: “Uno de estos días/ Cuando mis pies estén en la tierra/ Voy a ver alrededor/ Ver que está bien/ Ver qué hay ahí/ Y tomar aire fresco para siempre”.

Gustavo Cerati – Amor amarillo

1993 – Sony Music Loading video “Adentro tuyo, caigo del sol”, canta Gustavo Cerati en el tema homónimo de Amor amarillo, y bien podría haberse referido a su propia casa en Santiago de Chile donde compuso y grabó su primer disco solista. En 1992 decidió centrar su proceso creativo alrededor de su incipiente familia junto a Cecilia Amenábar, quien aportó coros en “Te llevo para que me lleves” y coescribió “Ahora es nunca”, y su hijo recién nacido Benito. El nuevo camino emprendido por Cerati fue una sorpresa para los fans de Soda Stereo, pero él no lo vio tan así. “No estoy pensando en desarrollar una carrera solista. Simplemente hice un disco solo”, dijo al momento del lanzamiento del disco. Si bien durante la mezcla contó con la asistencia del bajista Zeta Bosio y el productor Tweety Gonzalez, Gustavo consideraba este disco especial e íntimo porque, como dijo en una entrevista con la televisión chilena: “Lo hice en el living de mi casa”.

Daniel Melero – Tecno

1998 – UltraPop Loading video Daniel Melero es uno de los personajes más originales de la música argentina, con una carrera que comenzó en los años ochenta con Los Encargados y continuó con una extensa carrera solista y con colaboraciones con Soda Stereo y Gustavo Cerati. En su undécimo disco solista, Melero trabajó íntegramente con una computadora. En la vereda opuesta de quienes pronosticaban el fin del mundo en el año 2000 debido al colapso de todos los sistemas electrónicos, Melero experimentó en este disco usando sonidos descargados de Internet y grabándolos con el programa REBIRTH de Mac. “Es el disco que cualquiera podría hacer, incluso desde un cibercafé. Me atrae esta cosa anárquica de Internet. Mi único instrumento es un mouse. Me encanta el abanico de sonidos que tengo en la máquina y me atrae la sencillez”, dijo en una entrevista con La Nación al momento del lanzamiento del disco. Lo que queda es un disco pionero en el uso de sonoridades electrónicas e incluso en el uso de Internet, que en 1998 todavía no era una herramienta extendida entre la sociedad argentina, menos en el ámbito musical.

Gorillaz – The Fall

2010 – EMI Si los tres primeros discos de Gorillaz habían sido hiper producciones de estudio, para The Fall, Damon Albarn se aisló en sí mismo: todo el álbum fue compuesto y grabado en su iPad durante los 32 días que duró la gira norteamericana de Plastic Beach en 2010. Promocionado durante su lanzamiento como “el primer disco hecho con un iPad”, el disco es oscuro, experimental e irregular, y los fans han encontrado dentro de The Fall canciones de culto como “Amarillo” y “Little Pink Plastic Bags”, y otras difíciles de digerir, como “The Joplin Spider” y “Seattle Yodel”. Respecto a la herramienta que Albarn utilizó para grabar el disco, el frontman de Blur le dijo a la revista NME: “Me enamoré de mi iPad en cuanto lo tuve, y entonces hice un tipo de disco completamente distinto”.

Tame Impala – Innerspeaker

2010 – Modular Recordings Si quieres que algo se haga bien, entonces hazlo tú mismo. Esa parece ser la filosofía de Kevin Parker, la mente detrás de la composición y grabación de todos los instrumentos de los cinco discos de Tame Impala. En más de una ocasión dijo que Tame Impala es “una banda de cóvers de Kevin Parker”. Su debut, Innerspeaker, fue grabado casi en su totalidad en una casa remota en Yallingup, un pueblo costero australiano a 265 kilómetros de Perth, sin internet ni wifi. El disco, que cimentaría la popularidad de la banda con sus sonidos de guitarras lisérgicas cargadas de efectos, renovó la escena psicodélica del siglo XXI y atrajo la atención del mundo sobre Parker quien, como canta en “Solitude is Bliss”, prefiere estar solo: “No me importa lo que me pierda/ La compañía está bien/ La soledad es una bendición/Hay una fiesta en mi cabeza/ Y nadie está invitado”.

Connan Mockasin – Caramel

2013 – Phantasy Connan Mockasin grabó Caramel, su segundo disco solista, en un pequeño estudio montado en una habitación de hotel en Tokyo. En una entrevista con Red Bull, el músico neozalandés cuenta así el impulso que recibió para hacer el disco: “”Me dedicaba a hacer surf y a mantenerme alejado de la música, pero entonces mi mamá me dijo que debería grabar un disco, y yo contesté que no sabía cómo hacerlo, que se necesitan ingenieros. Ella me dijo que no era cierto. Me emocioné mucho y pensé que era genial, que estaba solo y que nadie iba a decirme qué tenía que hacer”. En palabras de Mockasin, el disco intenta replicar lo que en su imaginación sería una música dulce como el caramelo. En efecto, el álbum está plagado de canciones pop sensuales como los singles “I’m The Man, That Will Find You” y “Do I Make You Feel Shy?”, y no carece de experimentaciones, como las cinco canciones tituladas “It’s Your Body”.

Tweedy – Sukierae

2014 – dBpm La idea original de Jeff Tweedy para Sukierae era encerrarse en su casa y hacer un disco en el que él grabara todos los instrumentos (algo que conseguiría con sus dos discos solistas Warm y Warmer). La primera parte la cumplió, pero acabó recibiendo ayuda de un músico que vivía en la misma casa: su hijo, el baterista Spencer Tweedy. Ambos compusieron y grabaron este disco que lleva como nombre el apodo de Sue Rae Tweedy, esposa y madre de los integrantes de la banda, y que acabó siendo editado como el debut de un proyecto que lleva su apellido y que hasta el día de hoy no ha tenido una continuación. Hecho en este contexto íntimo, el disco tiene veinte canciones que sirven de muestra de los fructíferas que fueron esas sesiones entre padre e hijo. “La gente nos dice que las canciones están bien, pero que son demasiadas”, decía entre risas Spencer en una entrevista con la radio KXP. Las canciones van de la experimentación de “Diamond Light Pt.1” hasta el rock crudo de “Only a World Away”, y algunas como “Low Key” se asemejan a la esencia pop country de Wilco.

Billie Eilish – When We All Fall Asleep, Where Do We Go?

2014 – Darkroom / Interscope / Polydor Hablando de discos introspectivos y familiares, el debut de Billie Eilish y su hermano Finneas fue hecho por ambos en su casa de Highland Park, California. El álbum, que fue el primer disco hecho por una música nacida en el siglo XXI en alcanzar el número 1 del ranking Billboard, narra los sentimientos oscuros de la cantante, que padece parálisis del sueño e insomnio. Musicalmente abarca varios géneros, incluso dentro de una misma canción, como el trap, R&B y pop que se mezclan en “Xanny”. La producción de Finneas también fue una de las revelaciones y se ganó el premio Grammy 2009 a Mejor Producción No Convencional. “Él creía que yo era mejor cantando y yo siempre pensé que él escribía mucho mejores canciones que yo, entonces siempre sentimos que el otro tenía esas cualidades opuestas”, dijo Billie sobre el complemento que formó con su hermano, uno de los tándems más exitosos de la música actual, que empezó en el cuarto de su hermano mayor para con un disco que ya acumula más de tres mil millones de reproducciones en Spotify.
Vía: IndieHoy